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jueves, 13 de mayo de 2010






No hay duda que uno de los mayores problemas a los que se enfrentan muchas poblaciones actualmente (ya sean desarrolladas o subdesarrolladas) es la contaminación del agua.

Principalmente, porque como bien sabemos, el agua es prácticamente fundamental para la vida, y por lo que la contaminación puede ser algo muy negativo para el desarrollo tanto económico como social de los pueblos o de las poblaciones próximas a ese lugar contaminado.
Es cierto que, como defienden muchos expertos en la materia, la contaminación del agua causada por las actividades humanas es un fenómeno ambiental de importancia, el cual se comienza a producir desde los primeros intentos de industrialización, para transformarse luego en un problema tan habitual como generalizado.


Esta contaminación no sólo afecta a los propios humanos en sí, sino a la fauna y a los diferentes seres vivos que pueden vivir en la misma.
Eso sin contar que el agua contaminada puede ser portadora de una gran variedad de enfermedades, algunas de ellas mortales.



Explicado de una forma relativamente sencilla, podríamos indicar que la contaminación de los ríos vendría a consistir en la incorporación, al agua, de materiales considerados como extraños, tales como:
*Productos químicos.
*Microorganismos.
*Aguas residuales.
*Residuos industriales y otros.


Estas materias actúan perjudicando la calidad del agua, de forma que la hacen inútil para muchos de los usos que se llevan a cabo día con dia.


Fuentes principales de la contaminación de los ríos
Fundamentalmente, el agua se contamina por culpa de la actividad humana, ya que la población va creciendo cada año, necesitando más agua, más comida, más transporte, más vestimenta, más recursos y más espacio en el que vivir.
Por todo ello, se produce la emisión de gases tóxicos, la contaminación por desechos, metales y pesticidas; la descarga de desechos químicos y material radiactivos; o bien accidentes, como los derrames de petróleo.
Eso sin contar con algunos de los principales contaminantes de los ríos, tales como: agentes infecciosos que causan trastornos gastrointestinales; aguas residuales y otros residuos que tienden a demandar oxígeno; productos químicos y nutrientes vegetales.
Por todo ello, se debe luchar por la protección de los ríos, y evidentemente contra la contaminación de los ríos. Es, sin ninguna duda, una obligación de todos.


EL AGUA COMO VEHÍCULO DE TRANSMISIÓN DE ENFERMEDADES


El agua de los ríos esta polucionada. Hay veces que el agua potable no es pura. El agua es un vehículo de enfermedades.
Los colibacilos pueden provocar perturbaciones digestivas mas o menos graves, desde la simple diarrea a serias afecciones de las vías biliares y urinarias.
Otros gérmenes, las “salmonellas”, se difunden cada vez mas por los ríos. Ellos son los responsables de las fiebres tifoideas, paratifoides y salmonelosis.
En realidad, los tratamientos encaminados a la esterilización del agua acaban rápidamente con estos gérmenes. No sucede lo mismo con los virus, sobre los cuales los procedimientos actuales (coloración y ozonización) tienen mucho menor efecto.
Sin embargo, los virus son muy numerosos en el agua bombeada por las estaciones depuradoras. El de la hepatitis viral (ictericia infecciosa) es una de las más frecuentes: sus formas mas benignas pueden manifestarse por algunas perturbaciones digestivas; la mortalidad permanecerá elevada en los enfermos de hígado y las personas de edad. Es un círculo fatídico: durante el periodo de incubación, el enfermo arroja gran número de virus. Se encuentran entonces en las aguas de las cloacas. Pasan enseguida a los ríos, y después, a través de las estaciones depuradoras vuelven a estar presentes en las aguas de consumo.